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La Crónica

Los primeros registros y el nombre del pueblo

Antes de tener parroquia, San José de Gracia tuvo un cuarto de adobe, un cuadro que se fue borrando y una campana colgada de un árbol. Esto registran la crónica del pueblo y el archivo de Tepatitlán sobre su primera capilla, sus primeras actas y su nombre.

Un cuartito para el rosario, hacia 1815

La primera capilla fue un solo cuarto de adobe con techo de terrado. El cronista escribe que hacia 1815 uno de los vecinos, después de consultarlo con sus amigos, la levantó para rezar el rosario en los meses sin lluvia. Antes, la misa se decía nomás de vez en cuando, en alguna casa. [según Rincón Alteño, pp. 30 a 31]

Según le platicaron, una viejecita que servía en la primera casa de Antonio Rafael Hernández arregló un altar con un cuadro de la Sagrada Familia de la pieza principal. Ella nunca supo de quién era. Hacia 1820 el cuadro estaba tan gastado que, ya compuesto por un carpintero, sólo se veían el Niño Jesús y San José. Con el tiempo la llamaron a secas «la capillita de San José». [según Rincón Alteño, p. 31]

Dos historias para un nombre, y otra fecha

Antonio Rafael mandó tallar en el marco de la puerta de su pieza principal Jesús María y Joseph y el año 1792, y el cronista se pregunta si de ahí le vino el nombre al pueblo. [según Rincón Alteño, pp. 27 a 28] Más adelante vuelve a inclinarse por esa idea. [según Rincón Alteño, p. 56] Las dos historias se tocan: la viejecita de la capilla veía los nombres del cuadro grabados en el marco de esa misma puerta. [según Rincón Alteño, p. 31] La talla se describe en la página de la familia Hernández.

Otras fuentes dan otra fecha. Desde 2009 el artículo de Wikipedia en español dice que la primera capilla se construyó para 1822, y cita el antiguo sitio sanjosedegracia.org. El plan de desarrollo de la delegación (IMPLAN, 2021) repite la misma frase. [según el plan del IMPLAN, 2021, p. 29] Ninguno menciona un documento. El 1815 del libro es la fecha del propio cronista.

Una campana en un fresno y un sacerdote de planta

La campana grande de la capilla colgaba de un fresno junto a ella. Esa campana, Santa María de Guadalupe, todavía suena en la torre izquierda del templo parroquial. [según Rincón Alteño, p. 34]

Para 1867 el pueblo ya tenía sacerdote de planta: ese año, escribe el cronista, la antigua capillita fue elevada a vicaría fija de la parroquia de Tepatitlán. Se basa en un escrito que le facilitó el señor cura de Tepatitlán. [según Rincón Alteño, p. 18] El sacerdote más antiguo que encuentra es Camilo Castellanos, en mayo de 1867. [según Rincón Alteño, p. 33] Un acta de defunción de 1878 lo muestra todavía aquí. [según Rincón Alteño, pp. 18 a 19]

El primer libro de 1875: un bautizo, una boda, un panteón

Los libros parroquiales del pueblo empiezan en 1875. Según la primera acta del primer libro, que transcribió el cronista, el 1 de febrero de 1875, en la Capilla de San José, el padre Silvestre Barajas bautizó a Ildegunda, hija legítima de Manuel Arriaga y Filomena Hernández. Sus padrinos fueron Procopio y M. Felícitas Barajas. [según Rincón Alteño, p. 31]

El 3 de febrero de 1875 se celebró el primer matrimonio, de Timoteo Villaseñor, de Las Calabazas, y Juana Barajas, de El Aguacate. Ese mes el capellán consiguió permiso para un camposanto junto a su casa, a unos pasos de la del fundador Francisco. Se estrenó el 14 de febrero de 1875. Hasta entonces, a los difuntos los llevaban a Tepatitlán. El primero que se sepultó ahí fue Guillermo Becerra García, un niño de seis años de Las Hormigas. [según Rincón Alteño, p. 32]

El libro se equivoca en una fecha: narra el nacimiento de Ildegunda la noche del 30 de enero de 1876 y enseguida transcribe el bautizo del 1 de febrero de 1875. El acta, la boda y el panteón apuntan a 1875, así que 1876 parece un error. [según Rincón Alteño, p. 31]

La parroquia de San Francisco de Asís en Tepatitlán
Antes de 1875 los bautizos y entierros del pueblo se hacían en la parroquia de Tepatitlán, cuyos libros guardan los registros más antiguos.Foto: CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Cuándo aparece el «de Gracia»

En 1875 el lugar se llamaba San José a secas. [según Rincón Alteño, p. 32] El nombre completo aparece en los libros en marzo de 1877, y el cronista propone que el «de Gracia» se agregó para distinguirlo de otros pueblos del mismo nombre. [según Rincón Alteño, p. 33]

El archivo municipal de Tepatitlán trae el nombre décadas antes. Su catálogo registra una solicitud de 1839 de Manuel Romanco para que se le restituya el terreno de Santa Rosa, con la nota «(Sn. José de Gracia)». [según el catálogo de Tepatitlán, Caja 19-II, Exp. 1, 11 de agosto de 1839] En 1845 la testamentaría de don Antonio Rafael Hernández se describe «en la Hacienda de Sn José de Gracia». [según el catálogo de Tepatitlán, Caja 27-I, Exp. 44] Dos expedientes de 1857 registran la inspección del camino de La Soledad, a «los vecinos de San José de Gracia» en el puesto de La Laja y a Tiburcio Casillas sobre apertura de camino. [según el catálogo de Tepatitlán, Caja 43, Exp. 7 y Exp. 13] Son resúmenes del catálogo, pero sugieren que el nombre se usaba en lo civil mucho antes de 1877.

El catálogo también ubica a la familia. Un libro de disposiciones del 20 de febrero de 1827 es de José Antonio Garmiño, Cuartel 17. [según el catálogo de Tepatitlán, Caja 8-II, Exp. 24] El 29 de marzo de 1827 José Antonio Hernández Garmiño aparece como comisario del Cuartel 17. [según el catálogo de Tepatitlán, Caja 8-II, Exp. 31] Un libro de 1829 lleva el título del Rancho de la Soledad, Cuartel 17, con Encarnación Hernández como comisario. [según el catálogo de Tepatitlán, Caja 10-I, Exp. 38] En 1831 se inventariaron los bienes del finado don Francisco Hernández Garmiño. [según el catálogo de Tepatitlán, Caja 11, Exp. 24] Francisco y José Antonio son nombres de dos fundadores, y a una rama de la familia le decían los Hernández «Gamiños». [según Rincón Alteño, p. 13] El catálogo no dice si son los mismos hombres.

Línea del catálogo del archivo para el expediente de 1845 de Antonio Rafael Hernández
El catálogo del archivo de Tepatitlán: 30 de mayo de 1845, la testamentaria de Don Antonio Rafael Hernández «en la Hacienda de Sn José de Gracia» (Caja 27-I, Exp. 44).Fuente: Archivo Legal e Histórico de Tepatitlán, Catálogo de Documentos Históricos, p. 37.

Comisarios elegidos bajo el portal, y luego delegados

Cuando hubo bastantes casas, Tepatitlán empezó a nombrar comisarios. [según Rincón Alteño, p. 30] Entre los primeros, el cronista menciona a Antonio Hernández, Regino Rubio, Ramón Álvarez y Encarnación Hernández. [según Rincón Alteño, pp. 37 a 38]

Un vecino le contó cómo era la elección. Bajo el portal, ante el escribano Vicente Sánchez, cada ciudadano ponía una rayita junto al nombre de su candidato. El pliego se clavaba en la pared, se contaba en público y Tepatitlán confirmaba al elegido. Nadie quería el cargo, porque el comisario era autoridad, policía, carcelero y pregonero a la vez. [según Rincón Alteño, p. 38]

El plan de desarrollo fecha el cambio formal. A partir de la Constitución de 1917 el pueblo fue Comisaría Política de Tepatitlán, y en 1939 el cabildo nombró al primer delegado. [según el plan del IMPLAN, 2021, p. 29] El libro enlista a los delegados que siguieron, desde Emilio Ferreira, y fecha algunas de sus obras, como la carretera de José Auxilio Arriaga en 1967 y la petición de teléfono de Filemón Arriaga en febrero de 1968. [según Rincón Alteño, p. 38]

El libro usa el título antes. Llama delegado municipal a J. Trinidad Báez, a quien mataron el 19 de septiembre de 1935 en el viejo callejón rumbo a San Antonio, detrás de la casa de Chuy Martínez. [según Rincón Alteño, p. 17] Las fuentes no aclaran si el título ya se usaba antes de 1939.

1934: el pueblo que casi se llamó Villa Hernández

El 20 de diciembre de 1934, el ayuntamiento de Tepatitlán le pidió al Congreso del Estado cambiar el nombre de la Comisaría Municipal de San José de Gracia por el de Villa Hernández, «en memoria de los fundadores». La firmaron el presidente municipal José María Arias y el secretario Arturo Peña Aceves, secundando una iniciativa de la propia legislatura. [según Rincón Alteño, p. 19]

El cambio nunca se hizo. El cronista guardó una fotostática de la carta, como recuerdo del peligro. A su parecer, recién pasada la Cristiada, algunos en Tepatitlán querían quedar bien con el gobierno, y el Congreso no les hizo caso. [según Rincón Alteño, p. 19]

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